
Dr. Leonel Fernández
Discurso de Clausura del Presidente de la República, Doctor Leonel Fernández, ante el Encuentro Nacional de la Consulta Popular para la Reforma Constitucional. Universidad Autónoma de Santo Domingo, 3 de febrero de 2007.
Hemos llegado al final de esta jornada de Consulta Popular
que desde el mes de octubre del año pasado ha estado teniendo
lugar en todo el ámbito del territorio de la República.
Hoy damos culminación a esa experiencia histórica,
sin precedentes en nuestro país, de someter a una consulta
del pueblo lo que debe ser el diseño de una futura ley
suprema de la República Dominicana. Por supuesto, ustedes
están aquí hoy en calidad de delegados, representando
instituciones, organizaciones donde hay centenares y miles de
personas, de manera que su presencia no se reduce a la presencia
individual de cada uno de ustedes, sino que detrás de cada
uno de ustedes hay una inmensa cantidad de personas que sigue
con interés los resultados de este encuentro.
La UASD en el debate sobre el reordenamiento de la República
Dominicana
Debo decir que no ha sido de forma inocente que hemos iniciado
y damos culminación en este paraninfo de la Universidad
Autónoma de Santo Domingo, a esta discusión histórica
sobre la Reforma Constitucional de la República Dominicana.
La UASD ha jugado históricamente, y debe jugar en el presente
y en el porvenir, un rol importante en lo que tiene que ver con
el futuro de la República Dominicana.
Yo recuerdo, antes incluso de ingresar a esta universidad,
la percepción que tenía sobre ella, la ilusión,
el gran deseo que me embargaba de ser parte de la familia uasdiana.
Recuerdo cuando me paraba en la avenida Máximo Gómez
y veía el autobús de la UASD circular por ahí
y me decía: "¡El día que yo me monte
en esa guagua!". Ese era el gran deseo que tenía y
debo decirles que el primer día que me monté, a
propósito, lo hice frente a la ventana para que todo el
mundo viera que yo iba en el autobús de la UASD. Ya luego
como estudiante muchas veces estuve sentado donde están
ustedes, en este paraninfo.
Veía también como un acto de prestigio cada
vez que venía un orador a este podium a hacer uso de la
palabra y también veía que estar en este podium
de la UASD -la universidad más vieja del continente americano-,
y desde aquí hacer uso de la palabra, no podía haber
acto de mayor prestigio y más cuando entre esos oradores
estaban algunos como Asdrúbal Domínguez, Amín
Abel, Narciso González y Pedro Mir.
De manera que, rector magnífico, rector de la UASD,
le felicito sinceramente por el nuevo papel que le toca jugar
a la UASD en el debate nacional sobre el reordenamiento de la
República Dominicana; y qué interesante ver que
un Presidente de la República está hoy aquí
en la UASD, hay docencia normal, y no existe la tensión
de que se pueda producir algún conflicto o algún
choque. Eso simboliza cómo la democracia está avanzando
en la República Dominicana.
Proceso de Consulta Popular: expectativas y resultados
Este proceso, esta jornada de Consulta Popular, ha terminado
con un gran entusiasmo, con una gran alegría, una gran
experiencia acumulada por todos. Debo reconocer, sin embargo,
que cuando iniciamos no había el mismo ánimo. Por
una parte, había algunos sectores que me llegaron a testimoniar
con toda franqueza su desconfianza con respecto a este proceso
que iniciábamos, me decían: "En el pasado nunca
se ha respetado lo que se ha discutido, en el pasado ha habido
convocatorias también donde se involucra a la gente a dar
su opinión, a participar en forma activa y al final se
desconoce, ¿por qué debemos nosotros confiar en
esta ocasión en lo que se va a hacer?" Y debo reconocer
que tenían toda la razón. Ese escepticismo fundamentado
en la desconfianza por lo que había sido el pasado tenía
un fundamento que yo no podía desconocer. Tenía
que decirles que tenían toda la razón, pero yo les
pido que por lo menos esta vez depositen su confianza, que será
distinto.
Por otra parte, había quienes tenían la idea
de que la única forma posible de abordar este proceso de
Reforma Constitucional era mediante la celebración de una
Asamblea Constituyente. Hoy aquí, y en todas las discusiones
que ha habido, ese argumento se ha expresado y nosotros hemos
respetado ese argumento porque nos parece que quienes lo hacen
lo asumen desde un punto de vista progresista, quieren hacer la
mejor contribución y estiman que desde esa perspectiva
sólo puede efectivamente llevarse a cabo una transformación
y una reforma de nuestra Constitución, y aunque podemos
tener ideas divergentes sobre ese particular es un punto de vista
respetable y honorable que incluso nosotros defendemos.
Otros decían que el tema de la Reforma Constitucional
no era una prioridad nacional y que por qué no discutir
los temas que más preocupan al país: el tema sobre
la crisis eléctrica, el tema del incremento de la criminalidad,
el tema de la pobreza, en fin, los temas sociales que han estado
pendientes y siguen estando pendientes en nuestra agenda; por
qué entonces avocarnos a un tema de Reforma Constitucional.
Cuidado si eso no es una distracción para ocultarnos los
otros problemas que el país tiene por delante.
Ahora al llegar al final de esta jornada, ese escepticismo,
esa desconfianza, ese criterio de que este tema no es prioritario,
se ha ido disipando. Nos damos cuenta de que sí es importante,
de que sí es prioritario porque, al fin y al cabo, estamos
hablando de lo mismo cuando me dicen que prioritario es el tema
eléctrico, que prioritario es el tema de la criminalidad,
que prioritario es el tema de la educación, de la vivienda,
de la salud, de la seguridad social, y que la Constitución
no es un tema prioritario. Yo creo que nos equivocamos. Todo es
prioritario porque estamos hablando exactamente de la misma cosa.
¿De qué estamos hablando? De un modelo de desarrollo,
y un modelo de desarrollo siempre tiene que ser un modelo con
una visión integral, e integral quiere decir que tiene
varias dimensiones que cohabitan conjuntamente.
Hay una dimensión económica del desarrollo,
hay una dimensión social del desarrollo, hay una dimensión
medioambiental del desarrollo, hay una dimensión de género
del desarrollo, pero también hay una dimensión institucional
del desarrollo y, por consiguiente, así como el cuerpo
humano no puede ser visto como que es más importante el
cerebro, el corazón o los intestinos, el cuerpo humano
funciona como un todo integral, también las sociedades
funcionan como un todo integral.
Una sociedad no puede resolver sus temas económicos
y sus problemas sociales y de electricidad y de criminalidad,
si no tiene una debida organización institucional, si las
reglas del juego democrático no están debidamente
establecidas, por tanto si el tema central de la República
Dominicana es el tema del desarrollo sostenido, tan importante
es una Reforma Constitucional como los temas de la agenda nacional.
Creo que el entusiasmo que ustedes han exhibido al término
de esta Consulta Popular pone en evidencia y pone de relieve que
ustedes le han conferido a la Constitución de la República
el lugar que se merece en la agenda de desarrollo de la República
Dominicana.
Aquí está el resultado en este texto que ha
estado circulando desde ayer, "Encuentro Nacional de la Consulta
Popular para la Reforma Constitucional", y aquí se
recogen todas las ideas que fueron vertidas en todos los encuentros
a nivel nacional, de manera que es un registro, es una memoria
histórica de cuanto se ha dicho, de cuanto se ha debatido
y que pone en evidencia que fue correcta la idea de iniciar esta
Reforma Constitucional en la República Dominicana de manera
diferente a como se había hecho jamás en la historia
del país, porque nunca antes el pueblo había sido
consultado para hacer una Reforma Constitucional, esto es un hecho
inédito sin precedentes en la historia de la República
Dominicana.

Significado político de la Constitución y los
propósitos de una reforma
Claro está que cuando se habla de constitución
y de una reforma constitucional en el fondo lo que estamos planteado
es un problema político y, aunque aquí no ha surgido
y tal vez no surgió de manera tan directa en los encuentros
que se hicieron de manera provincial y municipal, en esencia de
lo que estamos hablando es de política porque una constitución
se refiere a la organización política de la sociedad,
a la organización del Estado.
Ahora, cuando hablamos aquí de política a propósito
de la Reforma Constitucional, ¿de qué política
estamos hablando? Yo diría de varias cuestiones que son
básicas, empezando primero con que una constitución
política implica una limitación al ejercicio del
poder; ha sido así desde el origen de la historia de las
constituciones y lo es así en la actualidad.
Necesidad histórica de la constitución
¿Cuándo surge por vez primera la idea de que
las sociedades tengan constituciones? Cuando existían monarquías
absolutas, cuando había un rey que tenía todo el
poder en la sociedad y se entendía que ese poder emanaba
de Dios. Era un poder divino que el rey tenía y gobernaba
las sociedades.
Luego había muchos reyes erráticos, muchos reyes
que a la hora de gobernar incurrían en faltas, en errores,
que perjudicaban a los pueblos y los pueblos empezaron entonces
a rebelarse y a entender que si el rey era la emanación
divina del poder en la tierra, Dios se había equivocado
porque muchos eran la encarnación del mal y había
por consiguiente que establecer límites a la forma de gobernar
de estos monarcas.
Del poder monárquico absoluto se pasó al poder
monárquico constitucional y surgió el parlamento
como forma de establecer limitaciones al poder que el monarca
tenía. Ya el monarca tenía que rendir cuentas al
parlamento de sus acciones como gobernante. Por tanto, la constitución
que establece las instituciones del poder limita por naturaleza
la capacidad de ejercicio de poder que tiene el que manda.
Limitaciones al ejercicio del poder
Al promover en la República Dominicana una Reforma
Constitucional lo que estoy diciendo es que hay que limitar el
ejercicio del poder en la República Dominicana, y por supuesto
en la historia dominicana no ha sido común el que se convoque
a una Reforma Constitucional por parte de los gobernantes para
limitar el poder de los gobernantes.
Parte del escepticismo y de la desconfianza es que cuando
se convoca a una Reforma Constitucional en la República
Dominicana es para darle más poder al que poder ya tiene.
El objetivo de la Reforma Constitucional es limitar el poder de
manera institucional y ordenada y eso es lo que estamos haciendo
en el caso nuestro, de la República Dominicana.
Lo segundo que me parece algo trascendental en la historia
de nuestro país es que yo siento que por vez primera, en
tiempos modernos, la sociedad dominicana asume por consenso el
modelo de la democracia como forma de organización del
sistema político.
La democracia dominicana
Por vez primera, a pesar de que desde que se fundó
la República, el ideal de los padres fundadores fue que
la República Dominicana fuera un sistema democrático,
lo cierto es que, digamos que por mal funcionamiento de las estructuras
económica y social, nunca pudimos tener un sistema democrático,
no lo tuvimos en el siglo XIX salvo esporádicas circunstancia
efímeras.
El gobierno de Francisco Espaillat, de Francisco Gregorio
Billini, gobiernos de 6 meses, gobiernos de 7 meses y desaparecían,
entonces eran los gobiernos autoritarios de Pedro Santana y Buenaventura
Báez y Lilís, que terminan el siglo XIX y cuando
comienza el siglo XX los intentos de democracia fueron efímeros.
Lo que había era un gran desorden y una gran anarquía,
que provocaron la intervención militar norteamericana de
1916-1924; después Trujillo por 30 años.
De manera que la aspiración democrática nunca
se dio porque la realidad dominicana no lo permitió y tuvimos
siempre una experiencia autoritaria y eso determinó que
la generación dominicana de finales de Trujillo y principio
de la época pos Trujillo hasta llegar a los años
80, ya no creía en la democracia, puesto que ese era el
ideal en la fundación de la República Dominicana
y nunca había podido ocurrir plenamente.
Inclusive muerto Trujillo hubo otro ensayo de establecer la
democracia con el gobierno de Bosch, pero resulta que es un gobierno,
al igual que el de Billini, al igual que el Francisco Espaillat,
de 7 meses, y cuando se intenta por acción popular restablecer
ese gobierno democrático que fue dado por el pueblo viene
entonces una ocupación militar norteamericana para mucho
menos creer que la democracia se puede fructificar en nuestro
país.
Treinta años atrás, 25 años atrás,
cuando mi generación empieza a incursionar en la actividad
política, la palabra democracia en la República
Dominicana era una palabra desprestigiada, era una palabra degradada,
porque sencillamente la palabra democracia había sido pisoteada
históricamente en nuestro país, había visto
dictadura y había visto desconocimiento de la voluntad
popular en los pocos momentos estelares en que la democracia había
logrado instalarse.
Por consiguiente, ¿cuál era la visión
histórica, cuál era el paradigma, el modelo al que
la generación nuestra aspiraba en la República Dominicana?
Era el modelo revolucionario. Aquí tenemos a varios compañeros
amigos que me antecedieron, que incluso me habían precedido,
a los miembros de mi generación en la lucha política,
el profesor Luis Gómez, de la época del complot
desvelado de la lucha contra Trujillo.
De esa lucha contra la dictadura surgió un modelo de
un grupo de jóvenes, gente entre 25 y 30 años, que
luchó contra una dictadura y eso fue victorioso y empezaron
a establecer su propio modelo de sociedad, el movimiento 26 de
Julio de la Revolución Cubana, y eso se convirtió
en el modelo a seguir por los jóvenes patriotas de la República
Dominicana y de todas partes de América latina.
Incluso, podemos hasta fijarnos que asumíamos los mismos
símbolos del movimiento 26 de Julio en Cuba y el movimiento
14 de Junio en la República Dominicana. Tomábamos
las fechas simbólicas de la acción revolucionaria
como elementos emblemáticos de identificación del
movimiento y todos crecimos en eso de que efectivamente todos
debíamos luchar por una reforma radical que ya no podía
ser en democracia, no porque no aspirábamos a la democracia,
sino porque el camino a la democracia estaba cerrado y por tanto
tenía que ser mediante una revolución.
La democracia en el escenario internacional
El dilema era claro: fascismo o socialismo. El fascismo era
la dictadura y el socialismo era el hecho liberador, y ahí
estábamos hasta que llegó el caso de Chile en 1970.
El presidente Allende, también electo democráticamente
en su país, quiso hacer una reforma democrática-revolucionaria.
Aquello se interrumpió por lo mismo que había ocurrido
en la República Dominicana y en toda América Latina,
porque se irrespetaba la voluntad popular.
En 1973, en Chile, se planteó si la lucha era por la
revolución socialista o la eliminación de la dictadura.
Pero a partir de los años setenta fue generándose
un fenómeno a nivel internacional que iba a tener repercusión
en la República Dominicana y toda América Latina
y en el mundo. Con la muerte de Francisco Franco en España
se inició un proceso de transición democrática,
y en Portugal, con la caída de los Salazar se inició
un proceso de transición democrática; y en Grecia
había también una dictadura militar y cayó.
De repente comenzó a verse que en países donde había
dictaduras, donde se irrespetaban las libertades públicas
y los derechos humanos, era posible hacer el tránsito hacia
gobiernos democráticos.
Entonces, en América Latina en los años sesenta
y setenta había dictaduras en todas partes: en Argentina,
en Chile, en Brasil, en Centroamérica; los Videla, los
Pinochet, los Somoza, por todas partes dictaduras. Pero al ver
el ejemplo de lo que estaba pasando en Europa, de que era posible
hacer el tránsito de dictaduras a democracias que respetasen
la integridad de la gente, la dignidad de la gente, la vida de
los ciudadanos, entonces este proceso comenzó a darse a
partir de los ochenta. Se inició en América Latina
el llamado proceso de transición democrática.
Primero garantizando que cada 4 años va a haber elecciones,
que deben ser limpias, que deben ser justas, que se respetará
la voluntad del pueblo acerca de a quién quiera escogerse
y a partir del hecho de que se pueda respetar el proceso electoral,
de que se respetarán sus resultados, de que pueda haber
un gobierno escogido democráticamente por el pueblo y que
ese gobierno entonces pueda llevar a cabo las tareas de gobernar,
van surgiendo los otros temas.
Factores que favorecen el sistema democrático
Ya no basta escoger por vía electoral a un gobernante,
ahora ese gobernante tiene que gobernar bien, lo que significa
hacerlo con transparencia. Significa que ese gobernante tiene
que ser eficaz, generar empleos y crear obras de infraestructura,
dinamizar la economía, crear oportunidades. En la medida
en que las sociedades van viendo que se avanza en este sentido,
los sistemas democráticos se están consolidando
en toda América Latina y ha sido el caso de la República
Dominicana. A partir de 1978 se inició en el país
un proceso de alternabilidad en el poder y con el tiempo se ha
ido consolidado el proceso electoral y todo el proceso democrático.
Ahora bien, si hoy día podemos afirmar que la democracia
es el único sistema político válido y legítimo
para la República Dominicana, ahora las reglas del juego
democrático tienen que establecerse en nuestro ordenamiento
jurídico empezando por la Constitución de la República,
y hay cosas que son básicas o fundamentales.
Primero es que los gobernantes no pueden excederse en el uso
del poder. No puede haber abuso de poder sin que eso entrañe
consecuencias.
Se supone que los integrantes de la Junta Central Electoral
están para garantizar un proceso electoral imparcial, se
supone que los jueces de las distintas jurisdicciones del país
están para dirimir conflictos entre particulares o entre
particulares y el Estado, garantizando el debido proceso de ley.
Se supone que nadie puede ser objeto de torturas ni de maltratos
ni de vejámenes cuando es privado de su libertad circunstancialmente.
Esas son las reglas de juego democrático y eso tiene que
estar debidamente consignado en un texto de ley que es, en este
caso, la carta sustantiva o lo que podemos llamar la Constitución
de la República.
Reformas anteriores
En la República Dominicana, después de 1966,
hemos hecho varias reformas a nuestra Constitución, pero
resulta que estas reformas se han hecho en procesos de crisis
para resolver problemas del momento y como fue para resolver problemas
del momento la Constitución que tenemos actualmente es
una constitución deficiente, tiene lagunas como he dicho
en algunas oportunidades, tiene contradicciones internas, que
son inadmisibles para cualquier constitución.
Modificación al artículo 55
He referido en cuanto a lo que se refiere al Poder Ejecutivo,
que se confieren atribuciones con las que el Presidente de la
República puede designar a los jueces de la corte de apelación,
de juzgados de primera instancia, de juzgados de paz cuando haya
una plaza vacante, dice la Constitución actual, y sin embargo
sabemos que ya no es así en la práctica porque es
la Suprema Corte de Justicia la que está nombrando a los
jueces de las distintas jurisdicciones y a los jueces de la Suprema
los designa el Consejo Nacional de la Magistratura.
Entonces hay una contradicción entre la Suprema Corte
que designa a los jueces y la Constitución actual, que
dice que al presidente le correspondería hacer esas designaciones.
Ahora en estos días, por ejemplo, yo tuve que designar
por decreto a unos síndicos y regidores porque se crearon
unos distritos municipales después de las elecciones de
mayo; y, entonces, como es una plaza vacante, quien los nombra
es el presidente, pero el presidente no debería nombrar
a síndicos y regidores, eso no debe ser una atribución
del presidente. Si se crearon después de las elecciones
se deberían hacer elecciones especiales en ese distrito
municipal para que escojan a los síndicos y regidores.
Pero actualmente eso está en la Constitución y eso
es un gazapo, eso es una cosa que se ha quedado de antaño.
Ahora estamos obligados a modificar para tener un texto acorde
a los tiempos que estamos viviendo y con el espíritu que
nosotros aspiramos.
Razones para modificar la Constitución
Una primera razón para modificar la Constitución
es que no podemos seguir con un texto que siga teniendo lagunas,
insuficiencias y contradicciones. Eso sólo bastaría
para modificar la Constitución actual; pero no lo hacemos
únicamente por eso, se hace también por otras razones.
Primero porque el mundo ha cambiado de manera radical y la
República Dominicana hoy tiene que enfrentarse a nuevos
retos y desafíos de un mundo global que antes no estaba;
y la primera condición para que un país salga exitoso
de los retos que le presenta el mundo moderno y el mundo global
es fortalecer el Estado nacional.
Si nosotros como nación no nos fortalecemos no hay
manera de que nos podamos integrar al mundo global de manera exitosa.
Al revés, seríamos tan frágiles, seríamos
tan débiles que una integración al mundo global
terminaría pulverizándonos; por tanto, este momento
histórico que estamos viviendo es un momento en el que
necesitamos crear unas bases sólidas de lo que tiene que
ser el Estado nacional de la República Dominicana como
premisa para cualquier mecanismo de integración a nivel
internacional.
Creo que hay en ésta una de las razones en positivo
de por qué tenemos que hacer esta Reforma Constitucional,
entendiendo precisamente quiénes son dominicanos y esa
pregunta hoy día es fundamental, porque buena parte de
los conflictos del mundo tiene que ver con un problema de nacionalismo.
Conflictos internacionales
En España hoy día el gran problema que está
desgajando a la sociedad es que hay áreas territoriales
que quieren separarse de lo que es España. En Cataluña,
por ejemplo, ¿qué es lo que se plantea? Que España
es una nación de naciones. Cataluña es una nación,
el País Vasco es una nación que reclama su separación
del resto de España y España dice no, España
no es una nación de naciones, España es una nación
integrada por comunidades autónomas; son dos conceptos
distintos, para mantener la unidad de la integridad territorial
de España.
Pero ¿qué pasó en la antigua Unión
Soviética? El desmembramiento territorial, los Estados
del Báltico se separan de la Unión Soviética.
Se crean Letonia y Lituania como estados independientes; la República
de Checoslovaquia se divide en dos, la República Checa
y la República Eslovaca, y después cada una de ellas
procura ser miembro de la Unión Europea. De manera que
hay un proceso complejo a nivel de desintegración territorial
de las naciones, que luego procuran recomponerse individualmente
e integrarse a mecanismos supranacionales como es el caso de la
Unión Europea.
Eso es lo que está ocurriendo en el mundo, más
las restricciones al fenómeno migratorio, porque los países
están cerrando sus puertas a la presencia de extranjeros,
entre otras razones por el fenómeno del terrorismo y por
lo que tiene que ver con la competencia en el mercando laboral.
Hoy día se habla de que se mira hacia fuera, pero asimismo
cada quien está mirando hacia adentro y cómo preservar
lo suyo.
Si nosotros no nos damos cuenta de que eso es lo que está
ocurriendo en el mundo, haríamos un flaco servicio a la
República Dominicana si no nos preocupamos en estos momentos
por fortalecer la nacionalidad, por fortalecer la nación
y el Estado dominicano. Entonces esto es lo que procuramos.
Derechos constitucionales
También, por supuesto, en el orden interno una democracia
no puede funcionar como tal si no establece ciertas garantías
con relación a los ciudadanos; los llamados derechos individuales
y sociales que hoy día reciben el nombre de derechos fundamentales
porque cuando los tratados y acuerdos internacionales se adoptan
en la Constitución pasan a ser derechos fundamentales que
tienen que ser respetados y garantizados para su ejercicio pleno.
Entonces, de garantías es de lo que hemos carecido en la
República Dominicana.
Se habla de que una persona no puede ser objeto de torturas
por la policía. Cuando se apresa a un ciudadano, hablo
en caso hipotético, y lo someten a torturas, golpes, ese
ciudadano no puede hacer nada porque no hay ningún mecanismo,
ninguna garantía donde él pueda reaccionar frente
a ese abuso que se ha cometido. Pero cuando exista el derecho
de amparo integrado constitucionalmente, y podamos perfeccionar
la ley que se ha promulgado recientemente, el policía que
ejerció golpe sobre un ciudadano la va a pagar cara, porque
sabe que va a tener que rendir cuentas frente a un tribunal que
le puede privar a él de su libertad por haber violado los
derechos de un ciudadano consagrados en la Constitución.
Esa es la República Dominicana del siglo XXI que queremos
procurar tener. La que nos de la certeza, la que nos de la seguridad
y la solidez de que nuestros derechos que están ahí
no son simples derechos enunciados genéricamente sino que
hay mecanismos institucionales que me permiten plenamente que
serán respetados y eso es diferente a toda la historia
constitucional que hemos tenido en la República Dominicana.
Bueno, en esta constitución vamos a incorporar nuevos
derechos que se han esbozado aquí en el día de hoy.
Los derechos de la mujer, de equidad de género. Con sólo
mencionarlo he recibido un beso de Flavia que me lo ha enviado
aquí y lo recibí en el corazón.
Pero esta mañana todos fuimos testigos de uno de los
momentos más hermosos que hemos visto, casi lacrimógeno,
cuando escuchamos a los niños venir aquí y escuchar
cuáles deben ser los derechos de los niños, los
derechos de las niñas, los derechos de los y las adolescentes.
Creo que ese fue un momento inolvidable que lo vamos a grabar
siempre y ellos fueron tan osados en su propuesta que pidieron
la ciudadanía en el momento del nacimiento, de manera que
audacia no les faltó para hacer peticiones.
Escuchamos a los compañeros plantear los derechos ambientales
y sé que hubo algo que para ustedes no pasó inadvertido
como para mí tampoco, tal vez pueda ser objeto de una reflexión
posterior
Ellos decían que no les llamemos derechos
ecológicos sino derechos ambientales; y sería bueno
que después nos aclaren la diferencia entre derechos ecológicos
y derechos ambientales porque yo mismo no lo tengo claro en estos
momentos y, por supuesto, es que en esto hemos aprendido mucho.
Ayer cuando visitaba uno de los cubículos donde estaban
las provincias reunidas, alguien pronunció una palabra
que hace mucho yo no escuchaba y miré a monseñor
Agripino, que estaba tan sorprendido como yo en haberla oído
de nuevo. Alguien nos explicaba que al principio mucha gente no
estaba acudiendo a los debates, a pesar de que salía una
guagüita por el barrio con un perifoneo. Hacía tiempo
que yo no escuchaba la palabra "perifoneo". Me hizo
recordar muchas cosas, como aquella noche que, en el pasado gobierno,
yo dormía en Peralta, allá en Azua, y cuando me
iba a acostar la señora de la casa me dijo: "Recuérdese
antes de dormirse de acorar el mosquitero". Hacía
tiempo que no escuchaba "acorar el mosquitero", lo que
me hizo recordar mis tiempos de Villa Juana cuando, por las mañanas,
pasaba un señor que vociferaba "¡atieso bastidores!".
Seguro que ustedes se recordaran de esa también.
De manera que todo esto ha servido mucho para recrear lo que
es la tradición y la cultura popular y también desarrollar
nuevas perspectivas y nuevas sensibilidades sobre estos temas
de derecho moderno, sobre derecho de medio ambiente, sobre derechos
de la mujer, derechos de la niñez, que se van a incorporar
como nuevas figuras al texto constitucional.
Asamblea Revisora, Asamblea Constituyente y democracia directa
Finalmente, yo se que está latente lo relativo a que
si la reforma debe ser por Asamblea Revisora o Asamblea Constituyente,
y hemos respetado esa divergencia que existe sobre ese particular
y sobre eso al cierre de este evento se ha expresado de nuevo.
Yo siento que algunos han dicho: "Bueno, vamos a permitirle
que ésta se haga por asamblea revisora pero que quede claro
que la próxima es por una constituyente". Yo capto
el mensaje que explícitamente se ha dejado aquí.
Ahora, sin ánimo de entrar en polémica, sin
ánimo de echar un pulso ante esto, yo quisiera que ustedes
me permitieran expresar cuál es mi punto de vista sobre
este particular.
Yo creo que como ha dicho el profesor Luis Gómez la
verdadera constituyente es ésta, es la Consulta Popular,
porque ésta es la única forma, el único procedimiento
que garantiza realmente que todo el que ha querido participar
participe, porque tanto una Asamblea Revisora como una Asamblea
Constituyente es un debate parlamentario, eso se da en el Congreso
y si ellos no quieren hacer la consulta con el pueblo, no la hacen
porque no están obligados, conforme a como está
dispuesto actualmente en la Constitución.
Varios de los miembros de la comisión de juristas lo
han dicho en público y en privado: el Poder Ejecutivo pudo
haber redactado una constitución, pedirle al consultor
jurídico trabajar en un proyecto de constitución,
y haberla mandado al Congreso y el Congreso, reunido en Asamblea
Revisora conocerla. Y no había en eso nada pecaminoso,
nada irregular, nada ilegítimo. Lo que yo siento es que,
en el mundo moderno en el que estamos, ya no basta apelar a los
mecanismos de democracia delegada o democracia representativa;
ahora se trata de complementar eso con mecanismos de participación
directa.
No es lo mismo mandar una constitución en frío
al Congreso y que ellos se reúnan, a que ustedes se impliquen
directamente en eso. No es lo mismo cuando nosotros aprobemos
esta constitución. Todos ustedes saben que hay un pedacito
de ustedes en ese texto constitucional y, como ustedes saben que
hay una creación de ustedes en ese texto constitucional,
la van a defender con más vigor y con más pasión
que si no estuvieran representadas sus ideas allí.
Por eso, esta constitución representa un cambio cualitativo
en la forma de ejercer la democracia en la República Dominicana,
porque se incluye participación directa en la democracia.
El referéndum que tiene que ser aprobado es un mecanismo
de participación directa que no está en la Constitución
actual. La iniciativa legislativa que pueden tener los ciudadanos
cuando logren tener el apoyo de un grupo de la población
es un mecanismo de participación directa que no está
actualmente. Es decir, que todas estas son formas de participación
directa en la República Dominicana que implican ese salto
cualitativo, que implican que estamos perfeccionando y dando mayor
participación a la gente.
Vuelvo a mi argumento central: una Asamblea Constituyente
es celebrar elecciones para escoger legisladores que van a ir
a hacer la constitución ellos. ¿Qué hace
que eso sea más democrático que las otras elecciones
en que se escogieron senadores y diputados? Francamente no lo
veo. Si alguien me convence de que eso es más democrático
que lo otro, yo abandono mi argumento, pero hasta ahora yo no
veo que una cosa sea diferente a la otra. Son dos elecciones.
Argumentos para una Asamblea Constituyente
¿De dónde viene la idea de que se haga por una
Asamblea Constituyente y que eso haya ganado tantos adeptos en
nuestro país? Viene justamente del hecho de que cuando
se estaba en el proceso de transición democrática
en América Latina era una ruptura con las antiguas dictaduras.
Entonces es lógico que si, por ejemplo, en Argentina estaba
la dictadura militar cuando viene el nuevo gobierno democrático
ese gobierno quiere romper históricamente con el pasado
y dice: vamos a hacer una reforma de la constitución partiendo
de cero. El Congreso era un Congreso al servicio de la dictadura,
el Poder Ejecutivo era un dictador, la justicia estaba sometida
a la voluntad del dictador. Entonces es lógico que si viene
un nuevo poder elegido por el pueblo quiera hacer tabla rasa con
el pasado; y dice: vamos a hacer una nueva constitución,
pero con una constituyente y vamos a elegir legisladores especializados
en este mandato para hacer la constitución y distanciarnos
de este pasado bochornoso, de este pasado autoritario que hemos
tenido. En Argentina, se entiende que esto haya sido así.
Se entiende, por ejemplo, que en Venezuela, el presidente
Hugo Chávez, al llegar al poder establezca el Pacto de
Punto Fijo, el que se estableció en el país después
de la dictadura de Pérez Jiménez
Llega al
poder Rómulo Betancourt, pacta la clase política
venezolana, el sistema democrático, estaban los adecos,
estaba Copey, eso fracasó
Un país petrolero
y, sin embargo, la corrupción, la ineficiencia
Llega
el presidente Chávez y dice hay que refundar Venezuela
porque tienen que distanciarse de este pasado, y hace una Reforma
Constitucional mediante una constituyente, porque es una ruptura
histórica lo que está provocando.
Llega el presidente Evo Morales, en Bolivia, y me parece un
acto honorable en este aspecto lo que hace Evo Morales. ¿Qué
es lo que él dijo? Señores, es que Bolivia es un
país compuesto fundamentalmente por indígenas, y
resulta que cuando se fundó el Estado de Bolivia a los
indígenas no se les tomó en cuenta. Hace 50 años
nada más, en Bolivia, cuando se vendía la tierra,
la vendían con los campesinos, de manera que los campesinos
indígenas eran esclavos. Los vendían conjuntamente
con la tierra, eran como siervos de la gleba en la época
medieval. Entonces llega al gobierno un presidente que es indígena
y dice: el sector que yo represento siempre lo han maltratado,
siempre se le ha excluido, yo quiero hacer un acto histórico
de justicia, en este país vamos a hacer una reforma de
la constitución como si fuera fundando la República
por vez primera y que los indígenas participen de esa refundación
de la República. Entonces se entiende que en Bolivia sea
por medio de una constituyente, porque los indígenas fueron
siempre excluidos de ese proceso de Reforma Constitucional.
En Colombia, por los estragos que hizo el narcotráfico,
donde mataron a 12 jueces de la Suprema Corte de Justicia. Colombia
se había convertido en un país ingobernable y los
estudiantes se sublevaron en los años 1990 y 1991 y pidieron
hacer una nueva Colombia, desconocer los poderes establecidos
y fundar una nueva República por vía de una constituyente.
Si usted toma a Venezuela se entiende por qué lo hacen
por una constituyente; si coge a Bolivia se entiende por qué
lo hacen por una constituyente, Argentina se entiende por qué
lo hacen por una constituyente, porque es un acto de ruptura histórica
con lo que está ocurriendo allí.
La Asamblea Constituyente en la historia dominicana
¿Cuál ha sido la historia de la República
Dominicana? Cuando se funda la República en 1844 no existen
poderes públicos establecidos, entonces es lógico
que en ese momento en que se funda la República, ¿cómo
se hace la constitución? Mediante un poder constituyente,
porque no hay nada.
Pero la República se eclipsa en 1861 por el acto de
la anexión, empieza la guerra por la Restauración,
la República deja de existir como República Dominicana
y volvimos a ser colonia de España. Ahora, cuando triunfamos
en la guerra con España y la República vuelve a
nacer, hay que hacer una constitución pero como no hay
Congreso, porque somos una colonia de España, ¿cómo
tiene que hacerse? Por una Asamblea Constituyente.
Cuando me plantean el argumento de que la constituyente siempre
ha estado en la historia dominicana, yo digo: "Sí,
pero como acto de ruptura". Cuando los americanos se van
en 1924 -estuvieron 8 años, de 1916 hasta el 1924- hay
que hacer un Reforma Constitucional y, ¿cómo se
hace? Mediante una Asamblea Constituyente, porque mientras los
norteamericanos estuvieron aquí la República Dominicana
no existía, era una colonia norteamericana. Entonces es
lógico, termina la ocupación, los norteamericanos
se van, hay que hacer una Reforma Constitucional, ¿cómo
hay que hacerla? por una constituyente, porque el Congreso no
existe, no tiene la legitimidad para hacer una Reforma Constitucional.
Cuando muere Trujillo, la constitución del profesor
Bosch, los legisladores diputados y senadores por vía ordinaria
se convirtieron en constituyente porque tenían que hacer
una constitución que hiciera tabla rasa con la dictadura
de Trujillo, porque se entiende que esa dictadura no tiene la
legitimidad de un sistema democrático y por eso se hizo
mediante una constituyente.
Actitud del Congreso Nacional en la Consulta Popular
Pero aquí, hoy en día, estamos en democracia,
imperfecta, irregular, pero eso es lo que queremos hacer. Aquí
hay un Congreso que acaba de ser electo el 16 de mayo del 2006.
Se eligió el nuevo Congreso, nadie cuestiona la legitimidad
de esos legisladores. Entonces es a ellos a quienes les corresponde
finalmente hacer la reforma, lo único que lo estamos haciendo
diferente a como se ha hecho, inclusive, que en los proyectos
constituyentes de antaño. Por vez primera es verdaderamente
una constituyente, porque constituyente es el soberano y soberano
es el pueblo y el pueblo son ustedes.
De manera que ese es el momento en el que estamos. Próximamente,
la Comisión de Juristas va a redactar el texto constitucional.
Eso necesariamente obligará a un encuentro con la cúpula
de los partidos políticos para integrar en esta fase a
los legisladores, a diputados y senadores, que asumirán
el compromiso de aprobar el espíritu de este proyecto constitucional
que ha emanado de ustedes.
Debido a lo que ha ocurrido en el pasado también entendemos
que haya quienes sigan escépticos y dicen: cuidado si allá
nos cambian la cosa. Bueno, yo espero que allá no la cambien.
Espero y estoy confiado y estoy seguro de que el Congreso estará
a la altura de las expectativas que el pueblo tiene en estos momentos.
Aquí podemos ver legisladores que han tenido la humildad
de salir del Congreso y estar con nosotros, aquí hay senadores
y diputados, hoy y ayer han estado aquí. De manera que
ellos no ven la participación de ustedes como un acto de
agresión a ellos, no ven la Consulta Popular como una usurpación
al Congreso. Qué bueno, porque no se entiende así
en todas partes.
En esta semana, en Ecuador, ocurrió un episodio muy
interesante. El presidente recién juramentado, Rafael Correa,
presidente de tendencia progresista, le solicitó al Congreso
iniciar un proceso de consulta popular para una reforma a la constitución,
y la reacción del Congreso ecuatoriano ha sido muy distinta
a la reacción del Congreso dominicano. Allá dijeron
que no, dijeron: aquí no habrá consulta popular
para la reforma constitucional. Si hay una reforma la hacemos
nosotros, lo dijeron con arrogancia. Aquí no, aquí
hay humildad y sencillez y esos legisladores han estado dispuestos
a permanecer con ustedes todo el tiempo porque en realidad se
dan cuenta con inteligencia de que una constitución que
emana directamente del soberano es mucho más legítima
y mucho más soberana que si sólo la asumen ellos.
De manera que estamos confiados, convencidos, seguros de que estarán
a la altura del momento histórico que vive la República
Dominicana, refrendando lo que ya el pueblo decidió.
La Revolución democrática
Entonces, a partir del debate parlamentario que tiene que
producirse y la aprobación de esa constitución que
tiene que darse, tenemos que mirar las nuevas tareas porque eso
no concluye ahí, tan solo estamos empezando. Yo les había
dicho que este es el inicio de una revolución democrática
en la República Dominicana.
Como revolución democrática en lo que tiene
que ver con la parte institucional, entonces viene una reforma
a la ley electoral, la introducción de la ley de los partidos
políticos, la ley de función pública, la
de modificación a la ley de modificación judicial,
la modificación a la ley municipal, para que sepamos qué
vamos a hacer con la Liga Municipal Dominicana.
Pero también viene el código de comunicación
y la cultura, donde vamos a tener entonces la reforma a la ley
de expresión del pensamiento, la ley de radio por primera
vez en la República Dominicana, la ley de televisión,
la ley de cine, la ley de publicidad. Vamos a eliminar el Consejo
de Espectáculos Públicos y Radiofonía que
tenemos y convertirlo en un Consejo Audiovisual, vamos a promover
la ley del libro, la ley de la biblioteca pública, la ley
del patrimonio cultural, la ley del Archivo General de la Nación.
Es decir, que vamos a tener un país realmente honorable,
respetable, confiable y querido por todos.
Proceso posreforma constitucional
En lo que respecta al tema constitucional, cuando se apruebe
el proyecto de reforma no puede quedarse ahí porque ¿qué
hemos descubierto en este proceso de Consulta Popular? Que mucha
gente desconoce la Constitución, no sabe exactamente lo
que dice la Constitución. Entonces hemos discutido la posibilidad
de crear un consejo o centro de estudios constitucionales aquí
en la República Dominicana.
El Centro se dedicará a dos cosas:
Primero, ir formando gente que se especialice en derecho constitucional
para hacer una labor de difusión o de divulgación
de los derechos constitucionales, empezando con que en todo sistema
escolar el estudio y conocimiento de la Constitución será
una materia obligatoria.
Segundo, que ustedes, en sus respectivas comunidades, pueden
servir de plataformas para organizar encuentros y debates de divulgación
de estos derechos constitucionales y los instrumentos de garantía
para su ejercicio pleno, de manera que ustedes lo que van a tener
para el futuro es mucho trabajo pendiente para impulsar este proceso
de reforma y divulgación de los derechos en nuestro país.
Como ustedes ven, creo que estamos empezando bien el siglo
XXI en la República Dominicana: muchas tareas pendientes,
muchos retos, muchos desafíos, pero yo nunca he perdido
la fe y la convicción en que en la República Dominicana
siempre, en todo caso: E' pa'lante que vamos.
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